Adicción de drogas


Terapia para adicción a las drogas en Sevilla

El tratamiento para conseguir la abstinencia de drogas y la deshabituación de estas tiene una serie de fases bien definidas y por las que pasan nuestros pacientes.

En primer lugar muchos de nuestros pacientes acuden a terapia con la clara idea de que no tienen ningún problema y que son sus familiares y amigos los que insisten. Consideran que sus allegados son unos exagerados y que ellos controlan el consumo.

En esta fase el trabajo de nuestros psicólogos es crear una alianza terapéutica entre el paciente y el profesional para que la reflexión del paciente permita una aceptación del problema y que se plantee el abordaje de la terapia.

En segundo lugar el paciente alcanza la fase llamada “Precontemplación” en la cual comienza a sospechar que,  aunque menos grave de lo real, tiene un problema y no se trata de una actividad recreativa que no entraña ningún problema.

La tercera fase se denomina “Acción”. En esta fase el paciente asume su condición de adicto y comprende que necesita ayuda para afrontar su dependencia y reconoce hacerse cargo de los sentimientos y emociones negativos que le llevan al consumo, responsabilizándose de sus acciones, comprendiendo que las mentiras que ha estado realizando para ocultar la adicción no tienen sentido y que no solo le aislaran socialmente sino que también le traerán problemas familiares, económicos y laborales.

Es en esta fase donde se realizan tareas de conciencia y desarrollo personal buscando las debilidades personales que han llevado a la persona a buscar en una sustancia tóxica el bienestar.

La cuarta fase del proceso es el mantenimiento de la abstinencia. En esta fase es muy común que el paciente haya bajado la guardia y se haya relajado considerando que ya ha vencido y que está por encima de la sustancia. Esta subida de confianza hace que en muchas ocasiones exista un consumo puntual. Hay que estar muy pendientes de estos errores para que no se conviertan en recaídas.

Al margen del trabajo con el paciente consideramos importante realizar  algunas sesiones familiares para orientar a la familia en las conductas adecuadas, siempre manteniendo la confidencialidad terapéutica con el paciente. En los casos importantes se le indica al paciente la conveniencia de compartir con la familia algunos aspectos siendo esta labor siempre consensuada y acordada con el paciente.